250 millones de dólares la convierten en la producción más cara del año. Escenarios fantásticos, criaturas imposibles y Nicole Kidman y Daniel Craig, en roles secundarios justifican el exorbitante presupuesto de una cinta que jamás podría haberse rodado sin el éxito de El señor de los anillos.
Como aquélla, La brújula dorada viene avalada por los estudios New Line y se basa en una saga literaria superventas: 'La materia oscura', del británico Philip Pullman. El objetivo del estreno es claro; convertirse en la película de las navidades.
A la manera de la Alicia de Lewis Carroll, nuestra guía por un periplo antológico hasta el Polo Norte es una niña de doce años conducida por una brújula que no esquiva los peligros. Sus aliados, animales de compañía que, en realidad, son almas humanas y reciben el nombre de 'daimonions'. Su enemigo, el Magisterio, una oscura organización que pretende hacerse con el control de la población. La eterna lucha entre el bien y el mal.
Para encontrar a la heroína se convocó un casting en Cambridge al que acudieron más de 10.000 niñas. Con apenas 13 años, la elegida, Dakota Blue Richards, se bate en duelo con Nicole Kidman. La actriz encarna a una seductora científica vinculada al Magisterio que enreda a Lyra para que abandone su hogar en Oxford y se encamine a las llanuras nevadas del Polo Norte. Por su parte, Daniel Craig se mete en la piel del explorador Lord Asriel, tutor de la pequeña.
La campaña de lanzamiento de New Line ha costado 120 millones de dólares. De propina, la película ha contado con polémica que sirve de publicidad añadida. Los sectores religiosos más conservadores de Estados Unidos acusan a Philip Pullman de arremeter contra la Iglesia católica, que en sus libros adopta el papel de villana. ¿Nos encontraremos ante el estreno de las navidades?
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